lunes, 1 de marzo de 2010

Entre apuestas

Y cuando piensas que acaba todo
empieza un nuevo amanecer
la luna se oscurece cuando una estrella la ilumina
lo desconocido es temeroso, pero entramos en su juego.

Y el poker del cielo es para jugar a dos
y no parar.

Y frente el silencio, la tempestad surge,
no dejamos de tocar,
ese sonido nunca dejará de sonar.
Porque en las tinieblas todo reluce.